Cristianismo y su deformación para fines políticos
Cristianismo y su deformación para fines políticos
El Arcángel San Miguel derrotando a Satanás, de Guido Reni.
Por Emmanuel Sebastián Jesús Ruarte:
En términos teológicos, la alianza de Dios con Jacob (Israel), nace en el antiguo testamento, y particularmente en el Génesis 35:10–12, alianza que se formaliza en (La Torá). Por su parte en el antiguo testamento se anuncia que esta alianza no será definitiva, en Jeremías 31:31–32. Asimismo, en el nuevo testamento, Cristo instaura una nueva alianza, en Mateo 26:28. Es decir, si un cristiano evangélico o de otras corrientes, habla de la vigencia de la antigua alianza con Jacob, está negando la vigencia de la nueva alianza de Dios con Cristo. En definitiva, sostener la vigencia de la antigua alianza, es negar la nueva alianza de Dios con Cristo. Por otro lado, no solamente insistir con dicha alianza no vigente para el cristianismo, niega la alianza de Dios con Cristo, sino que también, que está siendo utilizada de forma equivocada en términos políticos actuales. En ese sentido, me llama la atención como algunos evangélicos confunden la idea de Israel, es decir, del Estado de Israel con Jacob. En verdad, el pueblo israelí son los descendientes de Jacob (Israel), el pueblo judío, y Jacob apodado o nombrado por Dios como "Israel". Entonces, no hay que confundir a los descendientes de Jacob, que son el pueblo de Jacob (Israel), es decir, el pueblo judío, y por ende el pueblo de Israel (Jacob), con el Estado de Israel, que son dos cosas completamente distintas. E insisto, si un cristiano sostiene la vigencia de la antigua alianza entre Jacob y Dios, cuando en el final del primer testamento se menciona que la misma estaba próxima a romperse en Jeremías 31:31–32, y en el nuevo testamento, en Mateo 26:28, dónde se instaura la nueva alianza entre Dios y Cristo, estaría negando el punto de partida del cristianismo, y por ende, al cristianismo.
Como sabemos, la histórica nación israelí ha sufrido a lo largo de la historia, y un sector de la misma, ha podido constituir un Estado moderno y destacado en el siglo XX. Nación entendida como identidad cultural y en términos teológicos, con la cual tenemos diferencias religiosas los cristianos, pero también es una nación a la cual respetamos en la diferencia. Sin embargo, considerar que toda crítica al primer ministro de turno israelí sea un acto de antisemitismo no resiste análisis. Por ejemplo, el actual ministro israelí es criticado por el principal partido opositor de Israel “los demócratas”, y nadie puede afirmar que dicho partido sea antisemita. Por dar un ejemplo similar, el criticar al presidente de Rusia o de Estados Unidos, no te convierte ni en antirruso ni en antiestadounidense, aclaro esto, porque lamentablemente a algunos hay que aclararles que el agua moja, es decir, lo evidente. Los cristianos repudiamos el ataque terrorista de la organización terrorista Hamás contra ciudadanos del Estado de Israel, como también repudiamos la respuesta desproporcionada del gobierno de Netanyahu contra civiles inocentes en Gaza. Combatir terroristas está bien, matar civiles inocentes no. Lo mejor son Dos Estados y paz para el conflicto entre israelíes y palestinos, y paz entre todos los credos, sin fundamentalismos.
Por otro lado, quiero destacar que resulta insólita la denominada teoría de la prosperidad, que proponen algunos sectores del mundo evangélico y algunos sectores del cristianismo no católico. Esta teoría cree que la pobreza es una obra diabólica, y que el acercamiento a dichos sectores evangélicos o cristianos no católicos, te sacará de la pobreza. Resulta falsable esta teoría, porque como sabemos, no todas las personas ricas pertenecen a estos sectores religiosos, incluso muchos ricos son ateos o agnósticos como Bill Gates, por dar un ejemplo de alguien conocido. Evidentemente, esta teoría no solamente es rebatible, sino también, que toma por tontos a quienes creen en ella, y se aprovecha de las necesidades de las personas pobres, y mucho más aún, en las regiones donde hay mucha pobreza como América del Sur y América Central, y donde existe la religión evangélica y algunos de estos sectores cristianos no católicos, que proponen esta falsable teoría de la prosperidad. Por otro lado, sería interesante saber como se financian algunos de estos sectores cristianos no católicos y cristianos evangélicos, no sea cosa que nos encontremos frente al blanqueo de capitales, lo digo como pregunta, no como afirmación.
Asimismo, vale recordar el rol que tienen muchas iglesias evangélicas, en entrometerse en la vida privada de las personas de una congregación, imponiéndoles decisiones sobre la vida privada de los participantes de la misma, por ejemplo, indicándoles con quien deben relacionarse en pareja, a qué persona deben amar, qué amigos deben tener, es un ejercicio de control sobre la libertad individual que viola preceptos cristianos universales a todas las ramas, en un ejercicio de control sobre la libertad individual de cada persona. Si en el cristianismo existe el concepto de "libre albedrío", que en definitiva es lo más parecido a la libertad individual del ámbito civil y legal, está claro que en ninguna enseñanza de Cristo, se menciona que un líder religioso deba armar parejas, o decirle a una persona con quién debe relacionarse en términos afectivos en forma de imposición, no de recomendación, que aun así, si fuese una recomendación, en algunos casos sería desubicada, porque enamorarse no se elige, sucede, y decidir ponerte en pareja es una elección personal, no una decisión de un líder religioso, que te dice a quién querer y a quién amar. Eso es un control sobre la vida de la persona, similar a una secta. Estas prácticas violan la libertad individual del individuo, violando las leyes argentinas, la Constitución argentina, los tratados internacionales adheridos a la misma a través del artículo 75 inciso 22, y los pactos internacionales interamericanos que nos competen dentro del sistema interamericano. En Argentina existe la libertad de culto, pero la libertad de culto no implica tomar un control sobre la vida de un ciudadano, sobre sus decisiones de vida, sobre sus decisiones de con quién forma una pareja, o el discriminar a un miembro de una comunidad evangélica por si tiene una vinculación afectiva con una persona de otra rama del cristianismo, como puede ser el catolicismo, o por si tiene una relación afectiva con una persona judía o musulmana. En ninguna parte de la Biblia se discrimina a una persona por tener una relación afectiva, con una persona de una religión diferente, en ninguna parte de la Biblia Cristo le dice a las personas con quién deben vincularse afectivamente. Eso es una práctica que excede el cristianismo, y es una práctica anticristiana, porque no respeta el libre albedrío, y sobre todo, también es profundamente ilegal desde el punto de vista de la legislación argentina y desde la legislación internacional. El Estado argentino dentro de un tiempo, deberá tener una oficina para recibir reclamos de la ciudadanía, cuando una comunidad religiosa le imponga a los miembros de la misma, determinadas decisiones de su vida personal, como su vida afectiva, económica o social. Una cosa es recomendar respetuosamente si te piden un consejo para encontrar sosiego espiritual ante un problema, y otra cosa es imponer con lógicas de sectas, violando la legislación local e internacional. También es insólito cuando desde estas corrientes evangélicas, aplican el concepto del yugo desigual de Corintios 6:14, ya que Pablo en ese momento mostraba las diferencias entre el paganismo de aquella época y los cristianos. Como todos sabemos, no existían en ese momento evangélicos y católicos, ya que el cristianismo era algo muy naciente en ese contexto. Cuando hablo de "cristianismo", hablo desde su definición etimológica, como "seguidores de Cristo". Aplicar este concepto del yugo desigual hoy, para repudiar una unión afectiva entre un evangélico y un católico, o con una persona judía o musulmana, carece de sentido y es descontextualizar conceptos, forzar conceptos, es decir, mentir, y sobre todo, hay que decir que estas mentiras, terminan creando una sociedad dónde se ve al que tiene un credo o mirada diferente como si fuese un enemigo, y en una democracia esto no es así, de modo contrario, se aplica una lógica populista, una lógica de amigo vs enemigo, típica de los movimientos totalitarios de la década de 1930. En una democracia, se debe convivir con personas de diversos credos, e incluso con personas que no tienen ninguno o que están en búsqueda de ello, repudiar a aquellos que tienen un credo diferente, atenta contra la convivencia democrática, aplicando una lógica de secta. En la universidad, en el trabajo, en el comercio, y en las relaciones humanas, se necesita relacionarse con personas de diversos credos, y sobre todo fomentar el respeto entre estas creencias, respetando el credo del otro como nos gustaría que respeten el propio, construyendo desde lo que nos une y no desde lo que nos divide, como el diálogo interreligioso, porque las relaciones humanas y la construcción de relaciones humanas, y el amor sincero y desinteresado entre seres humanos, es mucho más importante que estas lógicas tribalistas, que atentan contra la democracia, y contra la convivencia humana, y esto es una democracia, no una teocracia, quizá algunos todavía no se dieron cuenta en Argentina, Ecuador, Chile, Colombia, Brasil, entre otros países democráticos. Lo que importa de un ser humano es que sea una buena persona, no su identidad, religión o clase social, porque en una sociedad todos son útiles y todos cumplen un rol, desde quien barre las calles para que no se inunde, quienes atienden en los hospitales a las personas enfermas, desde quien invierte para generar empleo, etc.
Autor: Emmanuel Sebastián Jesús Ruarte
05/08/2026