Medio Oriente y liderazgo
Medio Oriente y liderazgo
Por Emmanuel Sebastián Jesús Ruarte:
Desconocemos en que va a terminar todo esto que está ocurriendo en medio oriente, lo que sí sabemos, es lo que no corresponde hacer desde el punto de vista del derecho internacional público. Está mal un acto de agresión militar ilegal de un Estado sobre otro, como el ejercido por Putin sobre Ucrania en el año 2022, la anexión ilegal de Crimea del año 2014, la agresión militar ilegal de Estados Unidos sobre Venezuela, la agresión militar ilegal de Estados Unidos e Israel sobre Irán, y la desproporcionada respuesta de Irán atacando bases estadounidenses que se encontraban en territorios de países vecinos a Irán.
También desconocemos cuáles son las motivaciones de Trump, en ir a una guerra con Irán, Tampoco sabemos si la persuasión de Netanyahu sobre Trump para ir a esta guerra, obedeció a motivaciones egoístas y personales del actual presidente estadounidense, o a motivaciones geopolíticas del departamento de estado de los Estados Unidos. Sean motivaciones geopolíticas del departamento de estado de los Estados Unidos, o motivaciones individuales de Trump, no comparto dichas motivaciones. Y no compartir dichas motivaciones, no te convierte en defensor del régimen iraní, que es un régimen que tiene valores que no comparto, y miradas del mundo que no comparto. Aun así, sabemos que en el derecho internacional no se juzga la forma de los gobiernos, sobre si son o no democráticos, sino que para reconocer a un gobierno, lo que predomina es el concepto de control efectivo y la legitimidad legal interna. Concepto de control efectivo que utilizó el mismo general De Gaulle, para el reconocimiento de una sola China, al tener Mao un control efectivo sobre la mayoría del territorio chino. Por otro lado, las declaraciones del general Clark de hace unos años sobre presuntos intereses petrolíferos de Estados Unidos en la región de medio oriente tomó relevancia en función de la actualidad actual, y si lo que afirman dichas declaraciones son ciertas o no, yo no lo sé. Asimismo, no es secreto para nadie, el importante cabildeo que tiene en el gobierno de Trump los petroleros libertarios Koch. Aclaramos el hecho de que un gobierno negocie como una empresa petrolera no tiene nada de malo, lo que sí sería malo es que una empresa petrolera le marque la agenda geopolítica a un presidente, aunque tampoco podríamos afirmar eso, pero lo que sí está claro es que Trump actúa como si fuera un empleado de Koch y de Netanyahu, si realmente lo es o no, no lo sé, pero por lo menos, se parece bastante. Actualmente, cabe recordar que los Koch son dueños de la revista Time desde hace unos pocos años, revista en la cual el presidente Milei salió en su portada, donde a veces ponen personas progresistas, quizá para simular independencia.
Tampoco pueden perderse de vista las preocupaciones de seguridad de Israel en este ingrediente de análisis, por muchísimas declaraciones de las autoridades iraníes en querer hacer desaparecer a Israel de medio oriente, cuando lo que uno quiere son dos Estados, uno palestino y otro israelí, para que ambas identidades nacionales tengan su propio Estado y que puedan convivir en paz, y esta postura de dos Estados y paz, incluso es la misma postura de Macron y la misma postura de las Naciones Unidas. Tampoco pueden perderse de vista, las pretensiones expansionistas de Netanyahu con sus enclaves coloniales, apoyados por el ala más radical y fundamentalista de su gobierno, ni tampoco puede pasarse por alto, el objetivo de los Estados Unidos en afectar parte de la ruta de la seda de China que pasa por Irán.
Asimismo, no pueden desconocerse las gravísimas violaciones a los derechos humanos que existen en Irán. Y hablar de violaciones a los derechos humanos no constituye una violación del derecho internacional, en lo referido a los asuntos internos de otro Estado, aunque comprendo cuando algunos gobiernos deciden no opinar sobre estos temas para no perder un socio comercial importante para su estabilidad macroeconómica, ya que los Estados no tienen tanta libertad para hablar como las organizaciones de derechos humanos como Amnistía internacional, que no siempre respeta derechos humanos universales, como por ejemplo, la presunción de inocencia. Pero esto no es una lucha por la democracia por parte de los Estados Unidos, porque Arabia Saudita es socio comercial de los Estados Unidos y nadie puede decir que en Arabia Saudita no se violen los derechos humanos. Por otro lado, parece que para los Estados Unidos hay dictaduras buenas y dictaduras malas, las malas son aquellas que no son afines a sus intereses, y las buenas, las afines.
Cabe destacar, que una de las formas para tener una salida a un gobierno no democrático es mediante un golpe interno que de salida a una transición, y que dicho golpe interno que es políticamente repudiable en términos internos y en términos morales, no tenga injerencias extranjeras, porque si las tiene, deja de ser un asunto interno. Demás está aclarar, que respeto los valores de la democracia y en mi país quiero vivir en democracia, simplemente estoy diciendo una cuestión de derecho internacional público, además agrego, que no estoy sugiriendo un cambio de régimen en ningún país.
Una salida que veo para bajar altamente la tensión en el mediano plazo en Medio Oriente, podría ser una moderación política y una tolerancia política entre israelíes e iraníes, saliendo de narrativas antiisraelíes y antiiraníes, y dos Estados, uno palestino y otro israelí conviviendo en paz, es decir, que el gobierno iraní sea más dialoguista y tolerante desde Irán con los israelíes, y viceversa, no para pensar igual porque eso es imposible, pero sí para convivir. Pero la convivencia actual es difícil. Tanto Irán, Estados Unidos e Israel están gobernados por personas que siempre van hacia los extremos, y necesitan que sus liderazgos, no caigan en posturas radicalizadas, ni violatorias del derecho internacional.
Por último, y yendo un poco al interés nacional de la Argentina, y recordando que nuestro país basa su reclamo sobre Malvinas en el derecho internacional, se debe mantener una coherencia estratégica y respetar el mismo sin doble estándar. Esto implica repudiar la agresión militar ilegal de un Estado sobre otro, sea la de Rusia sobre Ucrania en el año 2022, la anexión ilegal de Crimea de 2014, y la agresión militar ilegal de Estados Unidos sobre Venezuela e Irán. Vuelvo a recordar varias cosas para que queden claras: Que el derecho internacional no juzga la forma de los gobiernos, sino que predomina el concepto de control efectivo y de legitimidad legal interna. Que el argumento de ejercer un acto de agresión militar ilegal de un Estado sobre otro, con el objetivo de cambiar un gobierno extranjero no tiene sustento jurídico, y es una intromisión en los asuntos internos de otro Estado. Que la única forma de cambiar un gobierno dictatorial es mediante un golpe interno u otras vías internas posibles, pero sin injerencias extranjeras. Reiteramos que un golpe siempre es repudiable desde el punto de vista del derecho interno, y uno siempre desea vivir en democracia. También es cierto que mientras un golpe sea interno y no tenga injerencia extranjera no viola el derecho internacional clásico como dijimos antes. Lo que está claro es que quien no cumpla con el protocolo de Ushuaia dentro del MERCOSUR, no podrá gozar de los derechos de los Estados parte del MERCOSUR, ni integrarse al mismo como Estado miembro o socio. A su vez, decir que las personas señaladas en el atentado de la AMIA tengan condena firme es falso, no hay condena firme aún, y por ende, rige la presunción de inocencia, como también rige dicha presunción para las causas de presunta corrupción que tiene el poder ejecutivo con la causa Spagnuolo. Afirmar la culpabilidad iraní sin condena firme, y luego pedir por la presunción de inocencia en la causa Spagnuolo, es una contradicción, y en términos políticos, un tiro en los pies para el gobierno de Milei. En lo personal afirmaré la culpabilidad iraní en los atentados a la embajada de Israel y a la AMIA cuando exista condena firme. Y en el caso venezolano, contraponiendo las posturas que decían que no había otra salida, más que la agresión militar ilegal de los Estados Unidos, me gustaría vislumbrar que los militares de dicho país tuvieron la audacia de permitir que se secuestre a un presidente que se sostuvo en elecciones fraudulentas, pero no tuvieron el coraje de derrocarlo para ir a una transición democrática. Quienes dicen que no había otra salida que una invasión de Estados Unidos están mintiendo, y desconocen cuestiones básicas y elementales del derecho internacional.
Y volviendo a Irán: Si por las locuras de Trump, se ve afectado el estrecho de Ormuz, es posible una reducción de la oferta mundial de petróleo y un alza en los precios globales y en los costos de logística, eso afectará a los países que intentan bajar la inflación. Asimismo, Trump dijo que Estados Unidos tiene el ejército más poderoso del mundo y que podría vencer a Irán sin problemas, cabría recordar que Estados Unidos también tenía el ejército más poderoso del mundo frente a Vietnam, pero con la guerra de desgaste de los vietnamitas. Estados Unidos no pudo vencer. Desconozco que sucederá en el futuro, pero la historia demuestra que no siempre tener el ejército más poderoso te garantiza una victoria, e Irán, país con el que no coincido en absoluto con sus actuales autoridades, es mucho más difícil que Afganistán como rival, aunque no es imposible de vencer. Veremos que sucede al final. Y por último, en términos prácticos y pragmáticos, y más allá de tener uno profundas diferencias con él por su accionar en Ucrania, ya que violó gravemente el derecho internacional, no habría que descartar a Putin para intentar intermediar entre Israel e Irán, porque tiene diálogo con ambas partes, pero creo que debería interceder personalmente aunque sea de forma telefónica, considerando que tiene puntos de diálogo con ambos actores internacionales, pero intercediendo Putin personalmente, no su canciller que no es un hábil declarante. Ni tampoco habría que descartar a otros actores para poder intermediar como el Vaticano, China y todo actor que sea aceptado por las partes, lo importante es solucionar el conflicto, no quien lo solucione, y en ese sentido, ser práctico. Pero tarde o temprano van a tener que negociar, la población israelí e iraní no va a tolerar vivir en un estado de guerra de meses o años y eso se lo demandarán a sus autoridades. Irán tiene la ventaja de ser un territorio grande, pero Israel es pequeño territorialmente, y los drones iraníes demostraron poder vencer la cúpula de hierro israelí. Irán e Israel son el agua y el aceite, ambos con raíces milenarias, pero van a tener que aprender a convivir en paz, no con gobiernos radicalizados e intolerantes como tienen ambos hoy, sino con gobiernos tolerantes, que no quieran eliminar al otro, sino que acepten y respeten al otro en la diferencia, esta guerra no es negocio para ninguno de los dos. Y tampoco esta guerra es negocio para los Estados Unidos, ya que la reducción en la oferta global de petróleo puede derivar en subas de precios, golpes en la inflación global, y muchos estadounidenses no van a tolerar ir a otra guerra nuevamente, y con un objetivo más difícil que Afganistán, aunque no imposible de vencer. Israelíes e iraníes deberán aprender a convivir en paz, ambos pueblos con raíces milenarias, y salir ambos gobiernos de posturas radicalizadas, no se puede eliminar al otro, ambos deben aprender a convivir con el otro.
Reitero: No es recomendable un conflicto bélico cuando Netanyahu tiene un país territorialmente pequeño y la cúpula de hierro demostró vulnerabilidades, en ese sentido, Netanyahu pone en peligro a su población. En ese sentido, Irán es territorialmente más grande, y es más complejo que Afganistán. Las poblaciones de los Estados Unidos, Israel e Irán en el mediano o el largo plazo extrañarán vivir en paz, y entenderán que es imposible eliminar al otro, y mandar a morir personas inocentes en una guerra absurda. No es recomendable que pongan en peligro a sus poblaciones y es necesario que entiendan que es menester poner límites a estos impulsos bélicos, no se puede vivir con narrativas anti israelíes, ni anti iraníes, ni anti palestinas, necesitamos convivir en la diferencia, no la muerte de gente inocente, porque lamentablemente siempre mueren vidas inocentes. No pido que sean buenos o que sean malos, pido que sean justos, ecuánimes y salomónicos. No es aceptable que minorías intensas en Irán e Israel tengan de rehén a la humanidad, con fundamentalismos políticos o religiosos. El respetar la cultura y la identidad del otro, es cuestión básica para exigir respeto por la propia identidad y la propia cultura, y sobre todo, no hacer a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros, a nuestros pueblos y a nuestras culturas. Se debe poner límites institucionales a estos aires bélicos.
Recomendaciones:
2) https://www.lanacion.com.ar/opinion/la-presuncion-de-inocencia-nid100091/
3) https://www.emmanuelruarte.com/el-doble-est%C3%A1ndar
Autor: Emmanuel Sebastián Jesús Ruarte
03/03/2026